Del campo a tu mesa: por una alimentación sostenible

Portada-Alimentacion-Sostenible2.png

El consumo de alimentos sostenibles no son solo beneficiosos para la salud, sino que también son una garantía de la disminución de la huella de carbono. Este tipo de agricultura tiene como objetivo principal reducir las emisiones de gases del llamado efecto invernadero y de la producción de residuos.

También mejora el abastecimiento alimentario. Es más, estos productos no sólo preservan la biodiversidad del suelo y mantienen su fertilidad, sino que responden a una demanda de un consumidor que, día a día, exige una mayor sostenibilidad en sus alimentos. Es mucho más exigente en este sentido.

Alimentacion-Sostenible-1-1
Alimentación Sostenible. Fuente: Canva

Una ganadería sostenible que apueste por la protección animal

Empecemos por el consumo de carne. El metano es uno de los gases de efecto invernadero que mayor incidencia tiene en el calentamiento global (15 %). Una cifra bastante elevada teniendo en cuenta que la carne es el alimento que más se consume y que genera un mayor impacto en el medio ambiente.

Con esta realidad, entra en juego la ganadería sostenible, que empieza en la casilla de salida con la protección de los animales. Su principal propósito es producir alimentos que no perjudiquen la naturaleza y garantizar el bienestar de los animales, minimizando con ello el impacto en el medio ambiente.

Consumo de carne. Fuente: Canva

La Asociación Española de la Normalización y Certificación (AENOR), junto con el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (IRTA) unieron fuerzas y crearon un Certificado de Bienestar Animal, basado en el protocolo europeo Welfare Quality, en el que se deja constancia que los productos con este sello proceden de animales que tienen una buena alimentación y una buena salud.

Además, todos los productos ganaderos ecológicos incluyen el sello europeo de la Comisión Europea, denominado “Euro-hoja”, el cual certifica que el producto cumple con los requisitos exigidos para la producción ecológica – combina las mejores prácticas ambientales junto con un elevado nivel de biodiversidad y de preservación de los recursos naturales-. Todo ello acompañado también de una etiqueta específica de Producción Ecológica de cada comunidad autónoma. 

Fotografía Alimentación Sostenible 3: A izquierda el logo antiguo de la Euro-hoja, a la derecha la evolución de este certificado europeo.  Fuente: Unión Europea.

Los océanos se quedan sin peces

Por el contrario, en cuanto a la pesca, la sobreexplotación del mar no remite. Es curioso comprobar como las especies del mar no dan abasto para reponer su población al ritmo que les impone o exigen las industrias pesqueras. 

España está considera como la principal potencia pesquera de la Unión Europea (véase los grandes caladeros cántabros o las rías gallegas) y está considerada como uno de los mayores consumidores

Según el Informe Sofía 2018 (elaborado por la FAO), el Mar Mediterráneo está considerado como uno de los mares con mayor índice de sobrepesca del mundo por su localización geográfica ya que presenta unas condiciones favorables para la diversidad marina.

¿Quién no recuerda el anuncio de “Pezqueñines no gracias”? Fuente: www.directoalpaladar.com

¿Pero qué podemos hacer nosotros para evitar comprar un pescado que no es sostenible? La respuesta es bien sencilla: lo primero es asegurarnos de que el pescado es de temporada y proximidad y que su método de pesca no perjudique a las especies.

Para ello debemos tener en cuenta el Sello Azul (certificado por  Medfish). Esta etiqueta certifica que el pescado viene de una pesca sostenible y bien gestionada con todos sus procesos completados. Este sello está presente ya en más de cien países entre los que se encuentra España y, actualmente más de mil productos lo llevan.

Ecológicos a granel

En la actualidad y ante los desafíos medioambientales, cada vez más ciudades se apuntan a las compras sostenibles. Por ejemplo, hay un “boom” de tiendas locales ecológicas a granel o los supermercados han dicho “chao” al plástico y venden productos locales a granel.  Sea como fuere, estamos ante una nueva forma de consumir.

Ámsterdam, París o Berlín fueron los pioneros en inaugurar grandes superficies libres de plástico. La pandemia del Coronavirus ha hecho mucho más visible los residuos de plástico y la necesidad de comprar sólo lo que vele por la salud de nuestro planeta.

Alimentación a granel. Fuente: Vivir sin plástico

Según la ONU, la mitad del plástico que usamos está diseñado sólo para un solo uso, de modo, que la cantidad de residuos es descomunal.  Sólo el medio marino recibe más de 200 kilos de plástico por segundo. 

Es por es que, ahora el cambio de rumbo está en manos de la ciudadanía, y de una voluntad política que, a escala global, priorice medidas encaminadas a cerrar ciclos y a revertir la crisis ecológica actual.

¡Suscríbete a nuestro blog!

El comercio de proximidad es la clave

comercio local de proximidad

La sociedad en la que vivimos es altamente consumista. Debemos mirar lo que tenemos cerca y potenciar su consumo, así como repensar qué tipo de ciudadanos queremos ser a raíz de la crisis provocada por el covid-19, entendida también como una oportunidad de adaptación.  ¿Conseguiremos ser más igualitarios y justos? ¿Más verdes y menos contaminante? ¿Deberíamos empezar ya a cambiar algunos hábitos?

En el siglo XXI tenemos una estructura social basada en el consumo a gran escala. Entre la infinidad de tiendas que hay, las llamadas «tiendas de toda la vida» terminan en un segundo plano dirigidas a un público muy pequeño pero fiel, ya sea por la edad o por un conjunto de ideales.

Hemos sido acostumbrados, en parte, a apreciar ciertas marcas por el estatus que dan: el nombre de la marca, la asociación que hacemos de la calidad o, por ejemplo, por  la infinidad de publicidad que recibimos diariamente. En medio de esta realidad y del ritmo de vida que se lleva en las grandes ciudades, la tienda de la «Sra. Carla» cerró porque tenía un sólo cliente al día o la del «Sr. José» porque los vecinos prefieren ir a un gran supermercado donde pueden encontrar todo lo que quieren en un solo espacio.

Esta situación refleja cuán frágil es el sistema en el que vivimos y la importancia de la proximidad en la economía de cada ciudad, región o país

Así pues, con el tiempo las calles se vacían y nuestra ciudad se empobrece en industria. Reflexionando sobre situación se refleja cuán frágil es el sistema en el que vivimos y la importancia de la proximidad en la economía de cada ciudad, región o país.

VENTAJAS DEL COMERCIO DE PROXIMIDAD

El comercio de proximidad tiene muchas ventajas, además de su lado económico tiene un lado ecológico muy importante y debemos aprovechar la situación originada por la Covid-19 para reflejar qué tipo de ciudad queremos a nivel general pero también a nivel comercial.

Los impuestos locales favorecen que un importante flujo de dinero público mejore la ciudad y la haga más funcional para los ciudadanos.

La elección de una tienda o un mercado de barrio es una pequeña contribución de cada uno, pero que al final genera muchos beneficios, estimula la economía, el espíritu empresarial y crea puestos de trabajo. Además, cuando hay gasto local se reduce la presión ambiental porque se están consumiendo productos de la región que no tienen que atravesar países o, a menudo, continentes para llegar al consumidor.

comercio local de proximidad
Fuente original: La lenta agonía de las tiendas de toda la vida

Igualmente, la gente no utilizará tanto el coche al comprar productos locales y de proximidad, aumentará la confianza en el producto ya que se potencia el comercio justo así como la correcta remuneración de la persona o empresa que los fabrica. Las compañías locales pagan sus impuestos donde están, en contraste con la gran mayoría de algunas multinacionales, que pagan sus impuestos donde tienes mejores condiciones. Los impuestos locales favorecen que un importante flujo de dinero público mejore la ciudad y la haga más funcional para los ciudadanos.

Estos son algunos de los factores positivos del comercio local y de cercanía que deberían hacernos replantear nuestra forma de actuar sobre el consumo y cómo queremos que sirva a la sociedad en la que estamos incluidos. El futuro está en manos de cada uno de nosotros y al agregar cada grano de arena estamos contribuyendo a un mundo más ecológico, justo y saludable.

¡Suscríbete a nuestro blog!